Compré una casa de playa; mi hijo dijo: “Llegaré con 30 personas”. Entonces yo…

Me encogí de hombros.

—Durante años mi casa fue tu hotel gratis.

Miré la playa detrás de él.

—Pero esta… es mi jubilación.

La caravana de autos se fue tan rápido como llegó.

Y por primera vez en mucho tiempo…

la casa de playa quedó en silencio.

Solo el sonido del mar.

Y mi tranquilidad. 🌊