Las 3 cucharadas de leche en polvo , que harán que tu yogur quede más espeso.
Las 2 cucharadas de azúcar (solo si quieres un sabor más suave).
Mezcla muy bien con unas varillas hasta que todo se disuelva por completo. No deben quedar grumos.
Este paso asegura una base homogénea y cremosa.
3. Incorporar el yogur natural
Ahora viene el ingrediente protagonista: el yogur que actuará como iniciador.
Para hacerlo bien:
Coloque el yogur natural en un tazón pequeño.
Agrega un chorrito de leche templada y mezcla suavemente.
Luego incorpora esta mezcla al resto de la leche.
Esto evita choques de temperatura y ayuda a que los fermentos se distribuyan mejor.
Mezcla con suavidad, sin batir demasiado, solo hasta integrar.Cursos de cocina
4. Llenar frascos de vidrio limpios y cerrarlos bien
Prepare frascos de vidrio esterilizados o muy bien lavados.
Reparte la mezcla en los frascos y tápalos. Esto ayuda a mantener el calor y evita la contaminación.
5. Guardar los frascos en una yogurtera o improvisar un ambiente cálido
Si tienes yogurtera, este paso será muy fácil.Ingredientes naturales
Si no tienes, no te preocupes: hay muchos métodos caseros para mantener el calor.