Si persiste en algunas zonas de la cabeza, puede ser una señal para consultar al médico.

Muchas personas pasan meses tratando esta molestia con cremas, sin saber que el problema no está en la piel, sino dentro del cuerpo. Detectar a tiempo una alteración hepática puede evitar daños irreversibles.
Lugar 2: Espalda, pecho y piernas (picazón generalizada)
Cuando la picazón aparece por todo el cuerpo, especialmente en la espalda, el pecho y las piernas, y no mejora con lociones ni baños, puede estar vinculada a los riñones.

Los riñones son los encargados de limpiar la sangre. Cuando empiezan a fallar, los desechos se acumulan en el organismo y alteran el equilibrio de minerales. Este proceso irrita las terminaciones nerviosas de la piel desde el interior, provocando una comezón intensa, profunda y constante.

En muchas personas, esta picazón aparece antes que otros síntomas como hinchazón, fatiga o calambres. Por eso es una de las señales más tempranas de enfermedad renal crónica.

Lugar 3: Un solo punto de la piel que no deja de picar
Una picazón localizada en un solo lugar merece máxima atención, sobre todo si está sobre un lunar, una mancha oscura, una costra o una herida que no sana.