No usar en exceso (más de 3 tazas diarias).
Evitar en embarazadas y lactantes sin supervisión médica.
Personas con problemas de coagulación o que toman anticoagulantes deben consultarlo con su médico.
En casos de alergia a plantas similares (como el polen), suspender el uso.
No reemplaza tratamientos médicos en infecciones graves o enfermedades crónicas.
Conclusión
El llantén es una de esas plantas humildes que pasan desapercibidas en la calle o el jardín, pero que esconden un poder medicinal increíble. Su versatilidad permite usarlo para riñones, estómago, articulaciones, garganta, pulmones y hasta en problemas de piel u ojos, convirtiéndose en un aliado natural de la salud. Preparar una simple infusión de sus hojas puede ayudarte a aliviar desde la acidez estomacal hasta una tos persistente.
La planta más milagrosa de la tierra.