Galletas de mantequilla

1 cucharadita de esencia de vainilla pura: Un toque aromático que realza los sabores.
300 gramos de harina de trigo todo uso: La base estructural de nuestras galletas.
1 pizca generosa de sal: Para equilibrar el dulzor y realzar los sabores.
1/2 cucharadita de polvo de hornear (opcional): Para una textura ligeramente más suave.
Preparación paso a paso:
Sigue estos pasos detalladamente para obtener unas galletas de mantequilla perfectas. ¡No te preocupes, es más fácil de lo que parece!

Precalentar el horno y preparar la bandeja: Precalienta el horno a 180°C (350°F). Mientras se calienta, forra una bandeja para hornear con papel de hornear o una lámina de silicona. Esto evitará que las galletas se peguen.
Cremar la mantequilla y el azúcar: En un tazón grande, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glas hasta obtener una mezcla cremosa y pálida. Este proceso, conocido como “cremado”, es fundamental para incorporar aire y lograr una textura ligera. Batir durante unos 2-3 minutos.
Añadir el huevo y la vainilla: Agrega el huevo a temperatura ambiente y la esencia de vainilla a la mezcla de mantequilla y azúcar. Bate hasta que estén bien incorporados. La mezcla puede parecer ligeramente líquida, pero es normal.
Tamizar los ingredientes secos: En un tazón aparte, tamiza la harina de trigo, la sal y el polvo de hornear (si lo usas). Tamizar ayuda a eliminar grumos y airear la harina.