Con solo una taza, el lirio de la paz florece como un loco (incluso los más feos)

Mantenga la tierra húmeda, pero no empapada: Estas plantas adoran la humedad y la tierra húmeda. Si olvida regarlas, notará que las hojas empiezan a marchitarse. Una vez que esto ocurra, riegue la planta abundantemente para revitalizarla. Un riego regular la mantendrá fresca y vibrante.
Complementar con fertilizante orgánico: Si bien el agua de arroz es un excelente fertilizante natural, los lirios de la paz también se benefician de la materia orgánica. Ocasionalmente, puede enriquecer la tierra con harina de huesos, polvo de cáscara de plátano, estiércol de vaca o gallinaza, siempre con cuidado de no excederse para evitar la quema de nutrientes.