Combínala con proteínas y vegetales.
Acompañar la papa con legumbres, huevo, pescado, carnes magras o verduras mejora su perfil nutricional y ayuda a mantener estables los niveles de glucosa.
Controla las porciones.
Como cualquier alimento, el exceso puede ser perjudicial. Una porción adecuada permite disfrutar de sus beneficios sin afectar el equilibrio de la dieta.
Elige variedades más nutritivas.
Siempre que sea posible, opta por papas moradas, rojas o camote, ya que contienen mayor cantidad de antioxidantes y nutrientes.
Precauciones importantes
Es importante evitar el consumo de papas verdes o con brotes. Estas contienen solanina, un compuesto tóxico que puede provocar malestar gastrointestinal, náuseas y otros síntomas. Ante cualquier cambio de color o brotes visibles, lo más seguro es desecharlas.